Casos de éxito

Dolores reales, con el número que los cierra.

Lo que importa es el dolor, el robot que lo arregló y lo que cambió.

  1. 90% → 99.2%

    Sus pagos no cuadraban con su contabilidad.

    Qué dolía
    Una empresa de servicios cobraba millones de dólares al mes y no lograba que lo cobrado coincidiera con lo registrado. Cupones, reembolsos, cancelaciones, pruebas gratis, cambios de plan: cada uno se contaba de dos o tres maneras distintas.
    El robot
    Primero pusimos una sola forma de contar cada cosa. Luego un robot que cuenta todo igual, siempre, y que puede rastrear cada peso hasta la transacción que lo generó.
    Qué pasó
    La conciliación pasó de 90% a 99.2%. El 0.8% que quedó no era un error: eran pagos cerca de la medianoche que caían en días distintos. Ocho de cada mil, y cada uno con nombre.
  2. 6 hrs → 15 min

    La dirección esperaba hasta mañana para decidir lo de hoy.

    Qué dolía
    Los reportes tardaban entre cuatro y seis horas en prepararse. Corrían de noche; si algo fallaba a las dos de la mañana, alguien se enteraba a las nueve y la información del día llegaba en la tarde. Nadie pedía un segundo corte porque costaba otras seis horas.
    El robot
    Un robot que solo procesa lo nuevo en vez de rehacer todo desde cero, con la información ordenada según cómo se consulta de verdad y los pasos que no dependen entre sí corriendo al mismo tiempo.
    Qué pasó
    De seis horas a quince minutos. Cuando un reporte cuesta quince minutos, se pide cuando hay una pregunta, no una vez al día. La dirección dejó de decidir con datos de ayer.
  3. 100% de las llamadas

    Revisaban las llamadas a mano, una por una.

    Qué dolía
    Para saber cómo se había resuelto cada caso de soporte, alguien tenía que escuchar la llamada completa. Solo alcanzaba para una muestra pequeña, y la muestra se elegía por tiempo disponible, no al azar.
    El robot
    Un robot que escucha cada llamada y responde tres cosas: si el agente cubrió lo que debía, cómo terminó el caso y cuánto tardó. Con consentimiento y privacidad garantizada. Y cuando no está seguro, lo marca para que lo revise una persona.
    Qué pasó
    Pasaron de revisar una muestra a mano, a revisarlo todo, solo. El equipo de calidad dejó de gastar su tiempo escuchando y empezó a usarlo en los casos que el robot señaló.
  4. Plataforma completa3 sucursales · 500 familias

    Tres sucursales en efectivo, y la dirección quería verlas en un solo lugar.

    Qué dolía
    Una academia de danza con tres sucursales y 500 familias cobra en efectivo, como muchas en Monterrey. Creció más rápido que su libreta: cobros, asistencias y pagos a maestras se llevaban a mano en cada sucursal, y juntarlo todo para la dirección costaba horas cada mes.
    El robot
    Un sistema hecho a su medida donde cada peso que entra deja evidencia: la mamá recibe su recibo digital en el momento de pagar, el corte de caja es ciego, cada recibo lleva folio, y a las maestras se les paga por las clases que de verdad dieron. Sin quitar el efectivo, que no era negociable.
    Qué pasó
    Un solo lugar que dice cuánto debe cada familia, cuánto entró y cuánto se pagó, en las tres sucursales a la vez. Las mamás tienen su estado de cuenta en el celular y la dirección ve su negocio completo sin esperar al cierre de mes.
  5. Plataforma completa1,600 jugadores · 96 equipos

    Sporti Futbol Club: pertenecer a la liga vale toda la semana.

    Qué dolía
    Sporti es una liga de futbol en Monterrey con 1,600 jugadores, 96 equipos y una comunidad enorme detrás. Ese activo vivía en listas y grupos de WhatsApp. La liga quería darle más valor a sus familias y ofrecerles a sus patrocinadores algo mejor que una lona en la cancha: llegar a esas familias y poder medirlo.
    El robot
    Una app que se instala en el celular, con cuatro entradas: la liga administra jugadores y equipos, cada jugador y su familia tienen su credencial digital y los beneficios de los patrocinadores, y cada patrocinador publica sus beneficios y ve cuántos los usaron y en qué sucursal.
    Qué pasó
    Pertenecer a la liga ya vale algo toda la semana, no solo el sábado. Cada patrocinador ve cuántas familias vieron y usaron su beneficio, y la liga tiene un número que poner sobre la mesa en cada renovación.

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